“El agua me recuerda a ti: clara, pura, sin descanso.” — Ibn Zaydūn
La poesía no solo vive en los libros. También se esconde en los gestos que repetimos sin pensar, en los silencios que compartimos y en las sensaciones que nos conectan al presente. Nuestra vida está hecha de versos que no siempre se pronuncian, pero que nos recuerdan de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde vamos.